Hacer y deshacer la vida cotidiana/Los argumentos

Marcos se ubica ante el otro desde una posición transitiva; a través de un juego de ida y vuelta que nunca coincide consigo mismo a su regreso.

El artista trabaja su obra en un sitio llamado Laguna Cateura, enorme basural del cual se provee una desesperada comunidad marginal que hurga cada noche en los desechos de la ciudad. Aunque lance de sesgo una mirada crítica, Marcos no registra la miseria de los basurales en clave de denuncia social o ambiental: la encara como un material que es convertido diariamente en factor de sobrevivencia. Y la sobrevivencia humana, auque fuere obligada a ocurrir sobre el fondo del hombre y de la exclusión más radical, requiere siempre un argumento poético para echarse a andar y seguir haciéndolo sin demasiado tropiezos.

Ticio Escobar, 2002